Trastornos alimentarios en deportistas

Trastornos alimentarios en deportistas

Deportistas-con-trastornos-de-alimetacion_mini

El ejercicio físico bien realizado conlleva efectos beneficiosos para la salud, de manera tal que debería disminuir las posibilidades de contraer enfermedades, y prepararnos para combatirlas en mejores condiciones.

El bajo peso corporal o la extrema delgadez se convierten, a veces, en una exigencia desmedida en la práctica deportiva, provocando serios desórdenes alimentarios.

Deportes de flacos

Algunas disciplinas conocidas como deportes de flacas, tales como la danza, la gimnasia rítmica, atletismo, están consideradas como unas de las más proclives a inducir una alimentación anormal en quienes la practican. Sucede que en ellas el bajo peso o magreza corporal son factores para mejorar la performance. Hay prácticas competitivas en las que mantener determinado peso se vuelve una obsesión. Otras disciplinas como voley, hoc-key, básquet, natación o fútbol, no consideran el peso corporal como una variable tan importante, pero tampoco quedan exentas del problema.

Las mujeres, las más propensas

Está comprobado que las mujeres deportistas o que practican actividad física con frecuencia e intensidad media alta, están más expuestas que la población general a padecer una gama de trastornos nutricionales que no se agotan en las clásicas bulimia y anorexia. En algunos casos se presentan “anorexias atléticas”, que suponen el abuso de ejercido para quemar calorías o justificar una alimentación anormal.

Una investigación basada en el análisis de 270 casos de mujeres deportistas de 11 a 24 años, que practican actividad con una frecuencia mínima de tres horas diarias, arrojó resultados que muestran que: un 31 por ciento de

esa población sufre síntomas de anorexia, el 4,4 por ciento presenta síntomas de bulimia, el 31 por ciento, insatisfacción corporal, y el 21 por ciento, perfeccionismo. Numerosos estudios informan sobre la marcada tendencia de las deportistas a desarrollar trastornos alimentarios, luego de que sus entrenadores les aconsejan bajar de peso. Así se someten a dietas restringidas y rutinas adicionales, antes de presentarse a torneos.

El deporte y la alimentación saludables

Es sabido que existen dietas convenientes para cada tipo de actividad diaria, desde las más sedentarias basta las más desgastadoras de energía tienen su combinación de alimentos más apropiada. Por eso, si usted realiza entrenamiento físico consulte con un nuticionista para saber cuál es la dieta más conveniente y saludable para cubrir sus requerimientos alimenticios. Los nutricionistas aconsejan desconfiar de todo plan de entrenamiento que supone sacrificios dietarios o largas sesiones de ejercicios. El Instituto Americano de Medicina Deportiva sostiene respecto a los programas de pérdida de peso que las dietas prolongadas de ayuno y extremadamente bajas en calorías pueden ser peligrosas. Algunas consecuencias posibles son: reducción de la glucosa sanguínea, aumento de ácido úrico y de cuerpos cetónicos, y disminución del volumen sanguíneo y de los líquidos corporales. También, reducción del metabolismo (el cuerpo quema menos calorías y puede aumentar el colesterol malo).

El Instituto Americano de Medicina Deportiva recuerda:

  • El objetivo en cualquier programa de pérdida de peso es eliminar la grasa del cuerpo, mientras se retiene la masa magra corporal (hueso y músculo).
  • Eliminar las calorías sin más, como medida para bajar de peso, causa “pérdidas moderadas de agua y de la masa corporal magra”, lo que es un efecto no deseable.

  • Una dieta sana y nutritiva con una reducción de 300 – 500 calorías por día, junto con un programa de ejercicios de resistencia, beneficiará la pérdida de grasa y la retención de la masa corporal magra. No debe perder más de 900 g por semana.

Fuente: Revista Buena Salud

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*